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Viveca Santa Catalina

Psicóloga - col. O-2454

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R&iaacute;o fluyendo entre bosque.

Preguntas frecuentes

Es normal que a la hora de acudir a un psicólogo nos asalten dudas. De igual manera, sin la ayuda de un profesional, a menudo carecemos de la información suficiente para valorar la gravedad del problema psicológico al que nos enfrentamos, lo que nos puede generar muchas preguntas, dudas e inquietud. Si quieres acudir a un psicólogo y tienes dudas, aquí tienes respuesta a algunas de esas preguntas que a veces nos formulamos a la hora de pedir ayuda psicológica.

  • Un psicólogo es un profesional del comportamiento humano. El comportamiento humano son las cosas que las personas hacen, piensan y sienten. El psicólogo trabaja como un entrenador y enseña una serie de habilidades, técnicas y / o estrategias para conseguir que las personas consigan bienestar en su vida. Bienestar significa salud y calidad de vida.

  • ¿Cómo sé si realmente necesito ir a un psicólogo?

    Para acudir a un psicólogo no hace falta estar en una situación excepcional o extrema. Simplemente, cuando sientas que necesitas ayuda en tu vida diaria porque no sabes cómo afrontar una determinada situación que estás viviendo, es el momento de pedir ayuda psicológica.
    No es necesario verse sin salida para acudir a un psicólogo. De hecho hay otras situaciones en las que un psicólogo puede ser un buen aliado:

    • Para mejorar determinados aspectos de tu comportamiento, como mejorar las relaciones sociales, el rendimiento laboral, etc.

    • Cambiar hábitos de vida perjudiciales. Ayuda para mejorar la alimentación, realizar ejercicio físico, dejar de fumar, etc.

    • Potenciar determinados aspectos de tu persona, como el poder de decisión, habilidades sociales, autoestima, etc.

  • ¿Qué le digo al psicólogo en la primera consulta?

    ¿Cómo le explico al psicólogo lo que me pasa?

    No es necesario que sepas explicar exactamente y con detalles lo que te sucede. Es normal que en la primera consulta no sepas por donde empezar e incluso tengas la impresión de que el psicólogo no te va a poder entender. No te preocupes, digas lo que digas estará bien. Será el psicólogo quien, mediante preguntas, te irá solicitando la información que necesite.

  • ¿Realmente se puede cambiar?

    Sí. Absolutamente. Cambiamos a través del tiempo continuamente.

    No somos iguales que hace unos años, no tenemos las mismas opiniones, cambiamos la forma de ver a las personas, la forma de sentir y cómo afrontamos las situaciones. Aprendemos y desaprendemos continuamente y, en ocasiones, de forma espontánea.

    Si dirigimos ese cambio será mucho más rápido y en la dirección deseada.

  • ¿Si cambio dejaré de ser yo?

    La terapia solo modifica aquella parte de nosotros que nos hace daño. El cambio terapéutico supone un aprendizaje de nuevas conductas más sanas y útiles para manejar ciertas situaciones que nos resultan difĂ­ciles. Tu personalidad permanecerá, solo se cambiará aquello que te perturbe. En todo caso, aquello que se vaya a cambiar siempre será con el acuerdo de las dos partes, tanto de la persona como de su terapeuta.

  • ¿Se lo tengo que contar todo a mi psicólogo?

    Al inicio, cuando el psicólogo está obteniendo toda la información que necesita para entender el problema que trae la persona a la consulta, le hará preguntas, e incluso le hará rellenar algún cuestionario. Es importante la sinceridad en las contestaciones, ya que un falseamiento de los datos puede conducir a una terapia menos efectiva.

    Sin embargo, eso no quiere decir que tu psicólogo deba conocer absolutamente toda tu vida, ni todo tu pasado, ni todo lo que te rodea en el presente, ni todos tus proyectos futuros. Solo le interesan aquellos aspectos que se relacionen con tu problema.

  • ¿Cuánto dura una terapia?

    Es una pregunta difícil de contestar con exactitud porque el éxito y la velocidad de la terapia dependen de una gran cantidad de factores: Características del propio problema, circunstancias de tu vida, cambios ambientales, y otras más. Sin embargo, la duración de una terapia depende principalmente de la persona, de su motivación, del tiempo y del esfuerzo que dedique a trabajar esa terapia. Mejorar es reaprender, y reaprender implica práctica. Más y mejor trabajo conducen a un mejor resultado.

    Aunque es difícil establecer una duración determinada para una terapia, podemos asegurar que una terapia efectiva puede durar entre cuatro meses y un año. En algunos casos la misma terapia durará más tiempo y en otros casos durará menos. Por lo general las terapias empiezan con una frecuencia de una sesión por semana y posteriormente, según la persona vaya mejorando, se alargan las sesiones a quince días e incluso un mes.

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    Formula tu pregunta y nosotros te la contestamos en la mayor brevedad posible y sin compromiso alguno.